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Por Fredy López, Corresponsal Izabal, 21 Ene (Cerigua).- Los mayas k’ekchíes que habitan en el norte de Guatemala son frecuentemente acosados por las operaciones de corporaciones extractoras que buscan ganancias del petróleo, níquel y otros recursos invaluables, señaló OXFAM América.
De acuerdo con un artículo de la entidad, publicado en su sitio web el municipio de El Estor, en el departamento de Izabal, es uno de los principales afectados, donde el riguroso minado en franjas ha degradado el frágil ecosistema y ha provocado la erosión de la superficie, que aunado a la deforestación amenaza con riesgos ambientales a los habitantes de la zona. El Estor tiene una historia de violencia política que se ha desarrollado entre las compañías mineras y las comunidades indígenas que se resisten a través de la Asociación Estoreña para el Desarrollo Indígena AEPDI, con la que recurren a instrumentos internacionales ratificados por Guatemala para proteger sus tierras. AEPDI realiza una campaña constante para asegurar que esos derechos sean reconocidos y respetados y organiza a los indígenas k’ekchíes en un frente unificado para ganar soberanía sobre sus tierras y protegerlas de la contaminación, así como de la conflictividad social. El municipio de El Estor se encuentra situado junto al Lago de Izabal, al noreste de Guatemala en el departamento de Izabal; el 90 por ciento de su población es indígena y en sus montañas una delgada capa de suelo cubre ricas reservas de níquel, cromo, cobalto y otros minerales y recursos que forman parte de las riquezas de ese lugar. Fin Cerigua Fl/ Rp-Ld |