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Guatemala 26 Oct (Cerigua).- Tanto en el área urbana como rural los comunicadores guatemaltecos perciben como mayor amenaza a su labor la presencia de grupos criminales, en tanto que las acciones de protección son una necesidad aún no cubierta, según un informe semestral del Observatorio de los Periodistas de la agencia Cerigua.
El estudios “Estado de Situación de la Libertad de Expresión en Guatemala”, que recaba las violaciones a la libertad de expresión del primer semestre del 2009, señala que las amenazas e intimidaciones se dan en un contexto de inseguridad que afecta a la población guatemalteca. Los periodistas del área urbana y rural se quejan de la amenaza que representa el crimen organizado y el narcotráfico; con frecuencia hechos donde se ve involucrado el narcotráfico no son cubiertos por los medios locales, por temor a represalias. El departamento de Guatemala sigue siendo el escenario donde más se violan los derechos a la libertad de expresión al igual que en el 2008; 19 de 28 violaciones fueron registradas en el área metropolitana. Aunque las cifras respecto al 2008 disminuyeron en un 35 por ciento, se registraron tres asesinatos; uno en la ciudad capital, el del periodista Rolando Santiz y dos más en el departamento de Chiquimula donde murieron el relacionista público Luis Alberto Orellana y el corresponsal de Telediario, Marco Antonio Estrada. Otras amenazas a la libertad de expresión según el documento, fueron las limitaciones al acceso a la información, con 10 casos, las intimidaciones y la persecución, con 4 y la discriminación y el sesgo de información con 3. Figuran también la limitación a la libre emisión del pensamiento, las agresiones físicas y verbales con tres hechos y las amenazas de muerte y agresiones graves con un caso. El tema de la impunidad y los crímenes contra reporteros no es desconocido ni ignorado por instancias como la Relatoría para la Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos (OEA). En una visita académica en Guatemala, la relatora Catalina Botero se refirió a la impunidad y a la ausencia de mecanismos de protección adecuados para proteger a la prensa, lo que propicia el aumento de crímenes en la región. Botero señaló a las organizaciones de prensa que se reunieron en un encuentro regional, que pueden contribuir a la Relatoría agregando a su agenda el tema de la impunidad. En la publicación, el Observatorio de los Periodistas de Cerigua reconoce que en el país no existen estrategias para proteger la integridad de los comunicadores; en respuesta a una necesidad no cubierta elaboró documentos para fortalecer y proteger el quehacer de los profesionales de la información. Tres estudios se trabajaron con la Comisión Presidencial de Derechos Humanos (COPREDEH) que estarán a disposición del gremio, entre ellos un Manual de Mecanismos de Protección y un Protocolo de Medidas de Seguridad. Fin Cerigua Rp-Ld |